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Por qué tantas webs de negocios suenan igual

Llevo años viendo webs de pymes canarias y hay un párrafo que me encuentro una y otra vez. Cambia el sector, cambia el nombre, pero dice lo mismo: que la empresa tiene experiencia, que el equipo es profesional, que la calidad es lo primero y que el cliente está en el centro. Podría estar en la web de una gestoría de Santa Cruz o en la de un taller de Puerto del Rosario sin tocar una coma.

Ese texto no está mal escrito. El problema es que no dice nada que el visitante pueda usar para decidir.

De dónde sale ese texto

Casi siempre de la prisa. La web se hace en una semana, el diseñador pide los textos, el dueño del negocio no tiene tiempo y alguien rellena los huecos con lo primero que suena bien. Antes eran las plantillas de los creadores de webs. Ahora es un asistente de IA al que se le pide «escribe el texto de mi web de fontanería» sin darle ningún dato.

El asistente hace lo que puede con lo que tiene: frases que encajan en cualquier fontanería. Y como miles de negocios hacen la misma petición, miles de webs acaban con el mismo texto.

Por qué importa ahora más que antes

Hasta hace poco, un texto genérico solo restaba en la impresión del visitante. Ahora también resta en los buscadores con IA. Cuando alguien le pregunta a ChatGPT o a Perplexity por un carpintero en Telde, el asistente busca páginas con datos que pueda citar: qué hace el negocio, dónde está, cuánto tarda, qué opinan sus clientes. Una web que solo dice que ofrece calidad no le da nada que citar.

Cinco cambios que funcionan

  1. Cambia adjetivos por datos. En vez de decir que tienes mucha experiencia, di desde qué año trabajas y cuántos trabajos has hecho. «Desde 1987, más de dos mil cocinas en Telde e Ingenio» convence más que tres adjetivos.
  2. Di dónde estás en el título. El título de la página y la descripción que sale en Google deben nombrar tu servicio y tu localidad. Es lo primero que leen los buscadores y lo primero que ve quien busca.
  3. Cuenta un trabajo real. Un párrafo sobre un encargo concreto, con el problema que tenía el cliente y cómo lo resolviste, vale más que una lista de servicios. Si el cliente te deja, pon su nombre.
  4. Escribe como hablas. Si en el mostrador dirías «te lo arreglo en dos días», escribe eso. Las frases cortas y largas mezcladas se leen mejor que un bloque de frases todas iguales.
  5. Firma lo que publicas. Si tienes blog, que cada artículo lleve el nombre de quien lo escribió. Un artículo firmado por la persona que hace el trabajo genera más confianza que uno firmado por «admin».

Usar IA sin que se note

No estoy en contra de usar un asistente para escribir. Yo lo uso. La diferencia está en lo que le das: si le pasas tus datos, tus precios, tus casos y cómo hablas con tus clientes, el texto que devuelve se parece a tu negocio. Si solo le das el sector, se parece a todos los demás.

Después, léelo en voz alta. Si una frase podría estar en la web de tu competencia, cámbiala o bórrala.

Cómo saber dónde estás

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